Qué ver en Pontevedra en un día
Una jornada da de sobra para el casco histórico. Ruta ordenada, a pie y sin prisa.

Pontevedra es una ciudad para andar. El centro es peatonal entero, las distancias son cortas y en un día se ve lo esencial sin correr. Esta ruta son menos de dos kilómetros.
Mañana
Empieza en la Praza da Ferrería, que es el punto cero. Soportales a un lado, jardines al otro, y al fondo la Virxe Peregrina, la iglesia con planta de concha de vieira que es el símbolo de la ciudad. Entra: por fuera es teatral y por dentro sorprende lo pequeña que es.
Cruzando hacia los jardines están las Ruínas de Santo Domingo, cinco ábsides góticos sin techo que hoy son sección al aire libre del Museo de Pontevedra. Si el museo está abierto, es gratis y merece una hora.
Mediodía
Hora de comer. La zona de la Ferrería y las plazas de alrededor concentran la mayoría de la oferta: mira las marisquerías si vas a por producto de la ría, o los restaurantes del centro para algo más tranquilo. Tienes la guía completa en dónde comer en Pontevedra.
Tarde
Piérdete por el casco histórico: Praza da Leña, Praza da Verdura, Praza de Curros. Es la parte que no sale en las listas y la que mejor explica la ciudad.
Sube después a la basílica de Santa María. La fachada plateresca la pagó el gremio de mareantes con dinero de sardina, y desde el atrio hay una de las mejores vistas de la ciudad al atardecer.
Cierra bajando al Ponte do Burgo, el puente medieval que da nombre y escudo a Pontevedra.
Si te sobra tiempo
Con dos horas más, la Illa das Esculturas está a veinte minutos andando por el paseo del Lérez. Y si tienes coche, Combarro queda a siete kilómetros.
Antes de salir, echa un ojo a la agenda: en Pontevedra casi siempre hay algo.




